Esto de las antorchas debería estar regulado, porque cada año es un caos: el bullicio y la contaminación ambiental que dejan a su paso, más aún por las personas que se prestan también a lanzar bolsas de agua, caca, orines y piedras.
Siento que, así como los antorchistas se prestan a decir "gracias al fulano por el apoyo" solo porque estamos en un año preelectoral, ahora también deberían apoyar a recoger la basura que quedó en las calles y carreteras de Barberena.
Luego se quejan de que no hay agua, de que se inundan las calles, de que esto y de que lo otro. A ver cuántos políticos barberenenses salen a hacer limpieza, así como salieron a apoyar a los antorchistas dando playeras o apoyo económico; que también salgan a limpiar.
No es que esté en contra de la tradición, es en contra de la falta de regulación y de responsabilidad después. Si un político puede conseguir camisetas y patrocinio para las antorchas, también puede conseguir una cuadrilla de limpieza y contenedores en la ruta al día siguiente. No pido que se acabe la fiesta, pido que quien la apoya también se haga cargo de lo que deja.

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