En Barberena hasta cambiar un foco ya es noticia.
Que la pipa llevó agua: gracias al alcalde.
Que cambiaron una tapadera de alcantarilla: gracias a las gestiones del alcalde.
Que hicieron esto o aquello: también gracias al alcalde.
Pero después el alcalde pregunta por qué le echan toda la culpa de lo que pasa en el pueblo.
Pues… ahí está el detalle, dijo Cantinflas.
Si para lo bueno todo es gracias al alcalde, cuando algo sale mal tampoco debería sorprender que la gente lo señale a él.
Y esa, mis queridos tishudos y tishudas, es la paradoja del alcalde.

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