Los culpables somos nosotros los vecinos por no cuidar las calles y ensuciarlas.
El cambio comienza en casa.
Si queremos una comunidad limpia y segura, debemos actuar con el ejemplo.
No basta con pedir, hay que participar.
Las lluvias no solo dejan daños... también dejan lecciones.
Y esta vez nos recuerdan que la limpieza y la prevención son tareas de todos.
TOMEMOS NOTA
1. No tires basura en la calle, aunque sea pequeña.
2. Participa en jornadas de limpieza comunitaria.
3. Usa bolsas resistentes y deposítalas a tiempo.
4. Enseña a los niños a cuidar el ambiente.
5. Reporta drenajes tapados antes de que llueva fuerte.
6. Exijamos y apoyemos planes municipales de limpieza preventiva.
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